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Sin contenido: Las redes sociales son aburridas

El poder de las redes sociales crece cada día, como ningún otro medio de comunicación, las redes pueden reunir grandes cantidades de personas de cualquier parte del mundo.

Facebook cuenta con más de 1500 millones de personas que usan está red social todos los días. Más de 1.000 millones de cuentas de Instagram de todo el mundo están activas cada mes. Por otro lado, YouTube ya oscila los 2.000 millones de usuarios activos mensuales registrados y se suben alrededor de 400 horas de video cada minuto.

¿Cuál es el secreto de estas redes sociales para que personas se mantengan activas?

La respuesta es el contenido.

¿A qué llamamos contenido? Es difícil de explicar contenido en una sola palabra, lo podemos resumir en: “Toda la información que se presenta a partir de la trascendencia de los productos y los servicios de una organización en sus distintos grupos de interés.”

El contenido tiene valor según su fondo y forma, siendo el fondo lo que hace al contenido transcendental, líquido y universal, al contener estos elementos hasta podemos llamarlo viral.

Sin el contenido las redes sociales serían como las primeras páginas web de los años 90’s, donde eran solo listados de información como “Craigslist”.

Desde el año 2000 pasamos de una internet de información a una internet de interacción. La evolución del internet nos llevará a más que interacción en los próximos años, podemos hablar que la internet será inteligencia en movimiento, humanos hiperconectados.

Hasta ahora nada que nos sorprenda, Hollywood se ha encargado de implantarnos está idea desde hace mucho tiempo con filmes como La Matrix, Yo Robot, Wall-E, y otras series de Netflix por mencionar solamente algunas.

Sin embargo, está inteligencia necesita recursos, a este recurso le llamamos el contenido, que aún no es capaz de generarlo por si sola y depende actualmente del usuario, quizá en unos 50 años la internet y la inteligencia artificial será tan intuitivas que estará en la capacidad de generar por si sola el contenido para los usuarios, darles una realidad virtual tan real que dejaremos de percibir la diferencia entre el mundo real y el mundo digital, por ahora veámoslo como una hipótesis futurista.

Un usuario revisa en promedio su Smartphone cada 15 minutos según datos de la Red506 realizada por El Financiero en el 2018.

Estamos tan pendientes de lo que sucede en el mundo digital que dejamos de lado el lugar donde estamos, la frase de “Aquí y ahora” es más válida si hacemos un check-in en Facebook o subimos un selfie en Instagram.

Entonces ¿Porqué nuestro pulgar se ve intuitivamente atraído por tocar el ícono de Facebook o WhatsApp, inclusive si no tenemos alguna notificación?

La respuesta es el contenido, nuevamente buscamos estar en contacto con los demás aunque seamos espectadores. Facebook lo sabe, y nos lanza cada vez más notificaciones, así sea de un juego o del cambio de fotografía de un perfil de un amigo, inclusive nos envía un email notificándonos que un amigo realizó una publicación.

Las redes sociales son un negocio, entre mejor sea el contenido mayor es el compromiso del usuario para regresar a ellas, mayor es la ganancia para la red social pues podrá vender más publicidad.

Las redes sociales no son gratis, usted paga cada vez que ingresa su información personal, comparte fotografías, indica que le gusta un tema o una página, sí, usted está pagando, pero, además usted gustosamente regala información, esta información se transforma en contenido y este contenido es el que a Facebook le da miles de millones de dólares.

Si el contenido es único y atractivo para muchos usuarios, usted probablemente reciba un cordial correo de Facebook indicándole que se vuelva Creador de Contenido y puede recibir unos cuantos dólares al mes por ello, de esta manera usted conseguirá trabajo y comprará equipo de fotografía o audiovisual para crear más y mejores contenidos.

Un empleo que en los años noventa era imposible de imaginar.

Para las marcas que están en Facebook, la dinámica es diferente, una marca debe de generar contenido de valor para atraer a sus usuarios, pero además deberá de contar con un presupuesto para pagar anuncios en Facebook con el fin de exponerlo a más persona ¡Qué injusto! Pero recordemos, Facebook es un negocio y si usted lucra con su contenido, Facebook deberá obtener alguna ganancia, así todos ganan.

Lo que las marcas deben valorar antes de ingresar, es su capacidad creativa y monetaria para crear este contenido y qué retorno de inversión esperan. En estos tres puntos se encierra el éxito de una marca en Facebook, además está sujeto de que el contenido sea atractivo para los usuarios.

Lo que usted como cliente quiere publicar ya no es válido, lo válido es lo que los usuarios quieren consumir: contenido que me guste, contenido que me encante, contenido que me entristece, contenido que me asombra, contenido que me divierte y contenido que me enoja… ¿Le suena familiar? Son las reacciones de Facebook, no es casualidad.

Los seres humanos, tenemos una necesidad explorativa y emocional, razones que nos llevan a preferir uno u otro contenido, este contenido tiene como fin, satisfacer nuestras necesidades sobre la motivación.

Por ejemplo, en Facebook el contenido apela a las emociones de afiliación según la pirámide de Abraham Maslow, como lo son la amistad, afecto y compañía.

Este contenido es tan esencial para los humanos que en Facebook las personas consumen contenido un 41% más rápido en la sección de noticias del celular.

Está cifra nos revela nuestra necesidad de un sentido de pertenencia y afecto.

Por otro lado en Instagram subimos un peldaño más en la pirámide de Maslow, ahora nos ubicamos en las necesidades de reconocimiento… una fotografía en Instagram donde usted o su producto se vea mal ¡Jamás!

Pero la dinámica cambia en las Historias de Instagram, es más relajada, pues vemos a los usuarios y marcas mostrando historias sin mucha edición y las personas nos quieren escuchar, datos de esta red social dicen que un 60% de los anuncios de Instagram Stories en el mundo se ven con el sonido activado.

Para llegar al final de la pirámide de Maslow, tenemos las necesidades de autorrealización, en la cúspide tenemos a LinkedIn.

Podríamos ir clasificando cada una y encontrando lo que los usuarios perciben o demandan de cada red social, de esta manera pensar en estrategias de contenido y objetivos concretos.

Las redes sociales sin contenido son aburridas, el contenido único y atractivo es lo que hace que el compromiso de sus usuarios aumente y es la clave que hará que su marca personal o comercial se convierta en relevante.

Pregúntese: ¿Yo compartiría este video / imagen en mi perfil? ¿Yo le daría me gusta? ¿Me gusta este video que compartió mi marca? ¿Etiquetaría a un amigo en Facebook en los comentarios?

Si la respuesta es negativa, usted debe de evaluar nuevamente su estrategia de contenido.

Pregúntese: ¿Porqué los usuarios compartirían ese contenido?

Recuerde: Lo más importante de una red social es socializar y socializamos con lo que somos y somos contenido.

Usted ¿Qué tipo de contenido es?